Consecuencias de la reforma educativa para los padres de familia

por TOR


Agosto 2016. A pesar de que las y los maestros mexicanos han sido los principales oponentes de la reforma educativa, las consecuencias que ésta trae consigo no solo recaerán en el magisterio. A veces no nos detenemos a pensarlo, pero los efectos de la reforma afectarán también a las familias y comunidades de México. Las siguientes son algunas de las formas en que la reforma educativa nos afectará:

-> La llamada “autonomía de gestión” hace responsables de las escuelas a los padres de familia, maestros, administradores y vecinos, quienes deberán velar por su mantenimiento y condiciones materiales. Si bien el Estado aportará lo que considere indispensable para su mantenimiento, los integrantes de la comunidad escolar deberán administrar sus recursos y tiempo para cubrir las necesidades de la escuela. Este mecanismo, además, fomenta la inequidad entre escuelas pues se basa en un sistema de estímulos a individuos e instituciones que muestren “mejor” desempeño en la gestión. Lo anterior provocará que haya notables diferencias económicas entre escuelas, maestros y alumnos.

Si los recursos resultan insuficientes, y las escuelas se ven obligadas a conseguirlos por su cuenta, aumentan las posibilidades de que los servicios que antes eran cubiertos por el Estado de forma gratuita, sean provistos por el sector privado, pago por medio. De este modo la educación pública se convierte en un espacio altamente lucrativo para las empresas.

-> Cuando se piensa en la educación como una oportunidad para el “desarrollo del capital humano de México“, como lo hace la reforma, la prioridad se vuelve buscar formas de reducir el tiempo y el costo de la formación del estudiante: en vez de que se busque otorgar una educación completa, se buscará capacitar e instruir al estudiante bajo las necesidades del mercado laboral, ¿y qué necesita el mercado laboral? Mano de obra, con pocos conocimientos, capacitada para seguir instrucciones y no protestar, pero sobretodo, el mercado requiere trabajadores mal pagados, muy mal pagados. A lo anterior hay que sumar que el acceso a la educación superior es cada vez más limitado y privilegiado, ya que para ser contratado es cada día menos importante tener un título universitario (quienes ya lo tienen se enfrentan a la realidad de que los salarios a los que pueden acceder son muy bajos).

Las opciones laborales para el estudiante son cada vez más precarias, dejando a las familias presentes y futuras desprovistas de seguridad en sus condiciones de vida. -> Por otro lado, si aceptamos que se vulneren los derechos laborales del magisterio, en un futuro su estado será el ejemplo que permita que, una vez más, se reduzcan o anulen los derechos laborales de otros sectores. Si hoy son los maestros lo que “defienden privilegios”, mañana puede ser cualquiera de nosotros. No es gratuito que la reforma educativa centre sus esfuerzos en transformar las condiciones laborales del magisterio y no el contenido y forma de la educación. Así, en vez de ocuparse de mejorar la educación en el país, la reforma continúa el proceso de empobrecimiento de los trabajadores (inestabilidad laboral, reducción de salarios y prestaciones, facilidad de despido, etc.), en un país que ocupa ya las primeras posiciones mundiales de peores ingresos para sus trabajadores.

Que la mal llamada reforma educativa quiera imponerse mediante hostigamiento policial y militar, represión y asesinatos hace evidente el carácter dictatorial del gobierno.


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[Número 18, Año 2, Agosto-Septiembre, 2016]
Consecuencias de la reforma educativa para los padres de familia