Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros | Revista Palabras Pendientes # 13 Nuestros Derechos en Disputa | Julio 2018

Antecedentes 1: La reconfiguración del capitalismo y Petróleos Mexicanos

Como sabemos, el capitalismo enfrenta permanentes crisis de realización. Agotada la reconstrucción de un número importante economías del mundo, después de la Segunda Guerra Mundial, los ideólogos del capital buscaron nuevas fronteras de expansión y las encontraron en la globalización, la deconstrucción del estado de bienestar, la sustitución espuria de sus mecanismos por negocios privados y la recolonización de los países nacionalistas como México. Un sobreendeudamiento y una crisis de tasas de interés, ambos también fenómenos del capitalismo, pusieron a José López Portillo y Miguel de la Madrid en la posición de obedecer los dictados del Fondo Monetario Internacional, luego de los dictados del Consenso de Washington, que iban en la dirección de lo señalado en la frase anterior. Los siguientes cinco sexenios quedaron en manos de operadores de esta conversión de la economía mexicana, su privatización a ultranza, el neoliberalismo. Un obstáculo que odiaban los ideólogos del capital era Petróleos Mexicanos, la entidad que daba un grado importante de soberanía al Estado, incluso al propio pueblo mexicano.

Ahora, lo que estamos viviendo todos los mexicanos es quizá el caso de privatización más grande de la historia del mundo y sus implicaciones sociales son inmensas. Simplemente considérese el desplome de su aportación al erario público, el efecto en el aumento a los impuestos –incluyendo los Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios de la gasolina–, el aumento de la deuda pública y las crecientes restricciones o amenazas al gasto social.

Antecedentes 2: la necesidad de una organización como la v (UNTyPP)

Los Técnicos y Profesionistas de Petróleos Mexicanos hemos levantado nuestra voz en contra de las acciones privatizadoras de la industria petrolera del gobierno desde hace 35 años, es decir, en contra de las primeras acciones privatizadoras de Miguel de la Madrid, y desde antes, en contra del contratismo y de la violación de nuestros derechos laborales.

Es importante recordar que en Pemex existen hoy día cinco grupos de trabajadores: los manuales sindicalizados en el STPRM, los denominados de confianza –como una artimaña legaloide–, los verdaderos trabajadores de confianza –de nivel 44 hacía arriba–, los jubilados y los trabajadores tercerizados. Evidentemente, cada uno de estos cinco grupos tiene sus problemas laborales diferentes, sin embargo, todos estamos afectados por la incertidumbre que enfrenta toda empresa pública en curso de privatización, dentro del marco de la reconfiguración del capitalismo. En particular, la situación contractual de los TyP en Pemex, en tanto trabajadores denominados de confianza, ha provocado una circunstancia de especial desprotección. Es por eso que incluso desde mucho antes de la mencionada reconfiguración del capitalismo, desde 1945, los TyP han buscado su sindicalización. La lograron en 1973 y la perdieron, de nuevo, en 1991, justo en los años en que el neoliberalismo se fortalecía en gran parte del planeta.

Historia de la lucha social de los Técnicos y Profesionistas Petroleros

En mayo de 1970, 700 técnicos y profesionistas en asamblea general realizada en Coatzacoalcos, Veracruz, se constituyeron en el Sindicato de Profesionistas, Técnicos y Similares al Servicio de Petróleos Mexicanos. La Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) les negó el registro, argumentando que no reunían los requisitos legales. Los principales dirigentes fueron despedidos. No obstante, la lucha de los TyP continuó y obligó al presidente Echeverría a ordenar en abril de 1973 su sindicalización, pero como parte del sindicato oficial. Esto permitió, sobre todo en las oficinas centrales, una organización democrática de los TyP, que logró un escalafón de trabajadores por especialidad, la participación en el diseño y desarrollo de los proyectos y una resistencia constante en contra de los primeros intentos de contratismo que se presentaban en la época. Los TyP contaban con representación ante el CEN del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), gestión sindical ante la dirección general de Pemex. Fue de 1980 a 1985 que se alcanzó el mayor número de plazas sindicalizadas de técnicos y profesionistas.

Su influencia fue tan grande que impulsaron conjuntamente con la empresa la reorganización administrativa de la misma en la década del 80. Sostenían los valores de la democracia y desde luego, su relación con el líder seccional fue siempre tirante. Y aunque fueron luego expulsados del STPRM, dejaron una escuela de organización, responsabilidad profesional y rebeldía ante el poder tradicional de ese sindicato.

El 10 de enero de 1989 Joaquín Hernández Galicia, la Quina, fue encarcelado y, en los siguientes dos años, los dirigentes de los TyP fueron movilizados a diferentes centros de trabajo alejados de la ciudad, esto como consecuencia de la firma del Contrato Colectivo de Trabajo 1989-1991 en el que se cambió el régimen de los técnicos y profesionistas de nivel 29 y superior a personal de “confianza”, por intereses de la empresa, que reconocía en la fuerza de los TyP un obstáculo a la privatización progresiva de la actividad petrolera mexicana que se tenía planeada.

Para vencer la oposición a este cambio de régimen laboral por parte de los TyP, la empresa ofreció a los trabajadores un ingreso mayor –bono de desempeño y horas extra– que muchos aceptaron, quedando de nuevo a merced del despido discrecional y en vulnerabilidad de sus derechos humanos laborales, especialmente del derecho a la libertad sindical. Tal situación ilustra la ofensiva del capitalismo en contra de los procesos organizativos de los trabajadores, que se expresó en esta ocasión al interior de una empresa pública en vías de privatización.

No obstante, diversos grupos de TyP en el centro y sureste del país conscientes de las intenciones privatizadoras del gobierno, y con el fin de detenerlas, recuperaron en lo posible los derechos laborales perdidos y se reorganizaron. Así, en 1994 formamos coaliciones de TyP en las refinerías de Salina Cruz, Tula, Minatitlán y la Terminal Marítima de Salina Cruz, así como en las oficinas centrales de Marina Nacional, DF. Solicitamos el registro de cada una en lo individual, que la STPS negó de nuevo. Agrupamos las coaliciones en la Asociación Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (ANTyPP), para defender la Petroquímica y los derechos laborales por otros medios, pero fuimos rescindidos o jubilados 27 trabajadores, entre los que se encontraban todos los dirigentes de las coaliciones.

Derrotados temporalmente como refineros, en 1995 surgimos de nuevo de entre los petroquímicos como Coordinación de Trabajadores por la Defensa de Pemex, en Coatzacoalcos, Ver., y convocamos a la ciudadanía de la región a defender la Petroquímica en una magna marcha de más de veinte mil ciudadanos y trabajadores petroleros.

Dicha Coordinación, junto con los Técnicos y Profesionistas por la Industria Petrolera A.C., “Todos por Pemex” de las oficinas centrales de la empresa, la Alianza Nacional Democrática de trabajadores petroleros disidentes del STPRM y el conocido grupo Ingenieros Constitución del 17, en forma conjunta lanzamos un Manifiesto a la Nación en 1997, en el que convocamos a todas las fuerzas nacionalistas a detener la privatización de Petroleos Mexicanos. De este nuevo proceso de organización surgió a finales de 1999 la Coordinación Nacional por el Desarrollo de la Industria Petrolera de México, A.C. (CONADIPME), en la cual elaboramos un proyecto para la defensa y desarrollo de la industria petrolera, al que se unieron varios intelectuales y grupos que no estaban de acuerdo con su privatización y se presentó como propuesta ciudadana para el Plan Nacional de Desarrollo, en el 2001. El proyecto consistía en la expansión y fortalecimiento de diversas cadenas productivas, que incluían educación, investigación y desarrollo tecnológico, diseño y construcción de herramientas tecnológicas, plantas e infraestructura y comercialización, no sólo relacionado con lo energético, sino con la economía y la vida social nacional en general.

A partir de la confluencia de varias de estas fuerzas en enero de 2002 nos constituimos en la “Unión Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera, A.C.” (UNTCIP, A.C), antecedente directo de la UNTyPP. Nuestras primeras acciones fueron presentar una demanda por discriminación salarial y realizar un foro petrolero. En 2004 combatimos legalmente a los foxistas y privatizadores Contratos de Servicios Múltiples (CSM). Asimismo, en mayo de ese año solicitamos nuestro registro sindical a la STPS. Como siempre, ésta lo negó. El 22 de junio de 2004, Pemex y el gobierno nos volvieron a reprimir, con más violencia que antes, sacándonos de nuestros centros de trabajo mediante la fuerza pública, con armas largas y liquidándonos o jubilándonos forzadamente.

En septiembre de 2007, Pemex instruía a los trabajadores denominados de confianza para firmar un Contrato Individual de Trabajo (CIT) que reforzaba la pérdida de la estabilidad en el empleo. Desde la UNTCIP, con líderes despedidos pero no desaparecida, manifestamos un desacuerdo en la implementación del CIT. Realizamos reuniones con compañeros en varios centros de trabajo, reuniones a las que acudieron más de 2,000 personas. A la postre, más del 85% de los denominados trabajadores de confianza no firmaron el nuevo CIT. Debido al quórum, acordamos iniciar de nueva cuenta el proceso de obtener una representación laboral. El 18 de marzo del 2008 realizamos la asamblea constitutiva de la nueva organización, la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP), quedando como primer secretario general el Ing. Didier Marquina Cárdenas. El 29 de abril del 2008 presentamos la solicitud de registro ante la STPS. En agosto de 2008, Marquina fue citado por el Ing. Marco Antonio Murillo Soberanis, Subdirector Corporativo de Recursos Humanos, para que retiráramos la solicitud de registro, con la amenaza de que pensara en el futuro de sus hijos.

Al no ceder ante las amenazas, el 14 de noviembre de 2008, dirigentes y afiliados de la UNTyPP, fuimos desalojados de nuevo con lujo de violencia de nuestros Centros de Trabajo, usándose armas largas, haciéndonos parecer criminales. En las siguientes semanas, la administración de Pemex desató una campaña de violenta presión para obligarnos a los TyP no desalojados a renunciar a la UNTyPP, con la amenaza del despido y la consiguiente pérdida del servicio médico. De hecho, tres de nuestros compañeros en condición grave de salud fueron amenazados en sus camas de hospital para desistirse del sindicato. Asimismo, tres de nuestros desalojados perdieron a los pocos días a seres queridos por la suspensión de tal servicio. Ningún esfuerzo de nuestra parte ante instancias de derechos humanos ha conseguido siquiera una disculpa de la empresa. Responsabilizamos de esta tragedia al Ing. Murillo, quien hasta la fecha sigue al frente de las relaciones laborales en Pemex.

En diciembre de 2008, la STPS emitió su resolución, negándonos el registro sindical. En enero de 2009, promovimos un amparo contra lo anterior y el 2 de julio siguiente, la Jueza Primera de Distrito en Materia de Trabajo ordenó a la STPS procediera al registro de la UNTyPP, señalando que el derecho de asociación y libertad sindical son derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constitución, como garantía social. En noviembre de 2009, el Decimocuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo, ratificó el amparo otorgado a la UNTyPP por dicha Jueza.

El 21 de diciembre de 2009 la Dirección General de Registro de Asociaciones de la STPS expidió nuestro registro con el número 5878, por lo que los técnicos y profesionistas petroleros, trabajadores de Pemex, contamos por fin con un sindicato reconocido formalmente por las autoridades laborales de nuestro país, actualmente con 1194 miembros registrados.

Actividades de la UNTyPP de 2010 a la fecha

Iniciamos los recorridos de los estados petroleros, mientras la represión continuaba, y comenzamos a crecer en afiliación. Empezamos a tejer una red de relaciones sindicales. Estuvimos en los bloqueos al Congreso cuando se aprobaron la Reforma Energética y sus leyes. Denunciamos en cientos de foros los peligros de las mismas, destacando la amenaza a la seguridad energética, el desempleo masivo por “reestructuraciones” y la consecuente descomposición social. En Coatzacoalcos hemos participado en e impulsado marchas contra dicho desempleo. En esa misma plaza, la UNTyPP y organizaciones antecesoras han tenido una relación de trabajo de años con organizaciones campesinas y esta alianza continua a nivel nacional con la llegada del fracking al país. En 2016 y 2017 asesoramoa a las comunidades que luchan contra el gasoducto trazado para pasar por el Estado de Puebla. Asimismo, dimos un impulso importante a la lucha contra el gasolinazo en las primeras semanas de 2017 al contribuir con diversos análisis escritos, participación en foros, marchas y espacios públicos para desmentir los argumentos del gobierno sobre este hecho. También hemos denunciado con bases, que los descubrimientos de campos petroleros por parte de los privados, en realidad se derivaron de trabajos realizados por Pemex y que no han sido retribuidos económicamente como se indica en la Reforma Energética. Asimismo, tenemos en curso diversas demandas contra la Reforma Energética, las modificaciones de 2015 al Contrato Colectivo de Trabajo y al Reglamento de Trabajo del Personal de Confianza, entre otras las que atañen a los derechos de retiro y otros derechos adquiridos.

Por efecto de la intervención de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) ante el gobierno mexicano por nuestro caso, junto con varios otros, tenemos actualmente una mesa de gestión con Petróleos Mexicanos, pero la empresa, interpretando a modo sus normas internas y haciendo poco caso de las recomendaciones de la propia OIT en la materia, ha mantenido acotado con gran minuciosidad el trabajo de la UNTyPP a casos selectos de salud y de jubilación. Ha ignorado nuestros continuos llamados a reforzar la seguridad industrial de nuestras instalaciones y ha sido muy cuidadosa en minimizar casi a cero la huella documental de nuestra existencia en la empresa.

Ideario, horizonte de lucha y propuestas de la UNTyPP

Nuestro ideario es el resultado de los años de lucha y de la confluencia de experiencias de los petroleros activistas involucrados. Algunos de sus puntos son:

1. En nuestro caso, la lucha fue fundamentalmente por un sólo derecho, el de la libertad de organización. De la violación a este derecho derivaron las de los otros derechos como el de la salud, de la estabilidad laboral, del proyecto de vida, de la libertad de expresión y muchos más, que han costado vidas. De esta dramática experiencia derivamos la inevitable reivindicación de los derechos y de la solidaridad entre los trabajadores frente a cualquier tipo de represión política y laboral. Estamos por la consolidación de la democracia política, laboral y sindical del país.

2. Los trabajadores de Pemex tenemos el derecho y obligación de participar en las decisiones estratégicas de la empresa, de ofrecer propuestas, en los aspectos técnicos, administrativos y laborales de la extracción, transformación industrial y comercialización de los hidrocarburos y la obligación de ser dignos y eficientes custodios del petróleo de la Nación. La capacidad técnica y administrativa acumulada en los trabajadores debe ser capitalizada por la propia empresa. Por ello, los despidos indiscriminados deben llegar a su fin. Nos oponemos a dejar la conducción de la empresa a financieros y administradores ajenos a la industrialización de los hidrocarburos que no han hecho más que aumentar el número de accidentes y muertes en Pemex y acelerar la pérdida de capital intelectual fundamental para el desarrollo del país.

3. Consideramos los recursos naturales, particularmente al petróleo y su industria, como dominio de la nación para beneficio del pueblo de México. Nos oponemos a la conversión de este patrimonio social a propiedad privada de las multinacionales o de unas cuantas familias multimillonarias.

4. Nos oponemos a una globalización que promueve prerrogativas jurídicas a la expansión del capital, que destruye las cadenas productivas nacionales; que subordina y provoca pérdida de soberanía y aplicación forzosa de modelos económicos; que dilapidan los recursos no renovables e incrementa la pobreza, el desempleo, la violencia social, la producción y el consumo de drogas y la destrucción del equilibrio ecológico. Nos oponemos a esta política hoy conocida como neoliberalismo.

5. Estamos por la globalización de las garantías individuales y sociales, y de la participación popular que conduzca al progreso de los trabajadores y de las naciones; que represente la oportunidad para un desarrollo más humano.


Respecto del futuro de la empresa, Pemex misma fue convertida en 2013 en una herramienta facilitadora de la privatización, mientras se le va deconstruyendo como entidad productiva. De no haber un cambio de régimen en 2018, todo indica que sus años de vida están contados, y llegarán a su fin cuando la empresa ya no sea útil para transferir de manera relativamente ordenada riqueza pública a los privados, miembros del gabinete y a capitalistas internacionales. Igualmente será difícil revertir los efectos del desempleo, la pérdida de seguridad energética y de riqueza pública. De este tamaño el reto para la UNTyPP y para los mexicanos.

El desempleo provocado por la Reforma Energética

El desempleo generado por la Reforma Energética en los estados petroleros ha dejado una estela de desánimo y el aumento notable de la criminalidad. Según cifras publicadas por El Universal el 23 de noviembre de 2017, con la información de los trabajadores adscritos al IMSS, se han perdido 63 mil empleos de este tipo en los tres estados petroleros principales, que son Campeche Tabasco y Veracruz, esto entre el 1 de diciembre de 2012 al 31 de octubre de 2017, un período que cubre el sexenio de Enrique Peña Nieto y por lo tanto los efectos de la llamada Reforma Energética (RE). En estas cifras podemos encontrar tanto empleados formales de subcontratistas de Pemex como de hoteles y restaurantes y otros servicios de la región.

Decremento 2012-2017
Campeche 29,799
Veracruz 16,439
Tabasco 17,051
Total 63,289
Fuente: El Universal, Pierden 63 mil empleos 3 estados petroleros.


Sin embargo, la cifra real de desempleados por la RE es mucho mayor, porque no conocemos las cifras de desempleo informal en estas actividades, pero sabemos que en México el 60% del empleo es informal ,y mayor aún por ejemplo en Veracruz, por lo que llegamos a una cifra de arriba de 105,000 personas en esta situación. A esto hay que agregar la cifra de nuevos empleos en el mismo período en áreas no relacionadas con la actividad petrolera, lo que podría ser relevante sobre todo en el estado de Veracruz y en alguna medida en Tabasco. Si no fuera por esos posibles nuevos empleos, la cifra de desempleados sería aún mayor.

Por supuesto, además de lo anterior, también se cuenta con la información de la reducción de plantilla en Pemex, pero esa información presenta dos problemas en cuanto al análisis que planteamos: no se encuentra desagregada por estado o región y no distingue quienes salen de un puesto por jubilación y quienes por despido.

Hemos de recordar que el jubilado sigue conservando poder adquisitivo mientras que el despedido no, y precisamente el despedido el que se encuentra en precariedad, por lo tanto, agregar las cifras del desempleo que vimos en el párrafo anterior con las de este, resulta inadecuado. No obstante, de lo que podemos estar seguros es que son más de 105,000 empleos perdidos sólo en estos tres estados. Así, se podría especular cuantos más…

Ahora bien, la actividad petrolera ha significado el auge y la caída de ciudades como Poza Rica y Coatzacoalcos, Veracruz y en menor medida, en Villahermosa, Tabasco. En Coatzacoalcos, por ejmplo, se ha reportado un notable aumento de la delincuencia. En cuanto a Ciudad del Carmen, los pronósticos de expertos en 2016, acerca de que esta población tenía como destino convertirse en poco menos que un pueblo fantasma, desgraciadamente se han cumplido. Esta evidencia de los efectos de la traidora Reforma energética no deben más que reforzar el propósito de revertirla y buscar la renacionalización de la industria petrolera en México.

Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros | Revista Palabras Pendientes # 13 Nuestros Derechos en Disputa - Mosaico de la lucha de clases en México | Julio 2018

Artículos de este número:

BONO SOLIDARIO E INFORMATIVO | Palabras Pendientes | Serie Espejos de Resistencia y Rebeldía

Palabras Pendientes | Serie Espejos de Resistencia y Rebeldía [2017 - 2018]

Los números que integrarán esta Serie "Espejos de Resistencia y Rebeldía" tienen el propósito principal de difundir y apoyar las luchas que se articulan y organizan en el Congreso Nacional Indígena. Son "bono solidario" ya que pretenden aportar un apoyo económico a las comunidades en cuestión, y son informativos porque intentan dar un panorama general mínimo de lo que sus procesos representan. La presente serie se enmarca en el paso a la ofensiva que los pueblos han comenzado y busca aportar, respetuosamente, a los pasos que decidan dar en este año 2017. Significa poner, si de algo sirve, la experiencia organizativa que la revista Palabras Pendientes ha representado al servicio de nuestros pueblos.