SEGUNDO (y último) COMUNICADO SOBRE EL FIN DE LA GALERÍA AUTÓNOMA CU

3 mayo, 2015

El fin del semestre se aproxima y con él llegan los últimos días de existencia de la Galería Autónoma CU ubicada en el Auditorio Che Guevara. También empieza un camino nuevo, fruto de la reflexión y el acuerdo para generar el nuevo proyecto de trabajo. A nueve años de que se abrieron las puertas de la GACU una enseñanza ha sido clara: en la medida que construyamos más y mejores colectividades, en la medida que aprendamos a trabajar en conjunto, podremos ser más contundentes en la lucha de clases.

Hoy anunciamos que Tejiendo Organización Revolucionaria ya no será el único encargado del espacio que por últimos días ocupa la GACU y que a pesar de lo que quieran leer los emisarios de las diversas autoridades, no entregamos el espacio. Por el contrario, nos sumamos al esfuerzo de más organizaciones, colectivos e individuos para construir un nuevo proyecto. Ponemos el espacio en manos de quien siempre ha sido la depositaria del mismo, la comunidad universitaria, sus colectivos e individuos organizados. Mientras los tiempos del poder corren y reparten la división, la represión y el aislamiento; mientras los cantos de sirena llaman a buscar quien nos represente y nos obligue a obedecer a los mismos amos; mientras el sensacionalismo de los monopolios informativos promueve los espejismos y oculta el temblor del país en resistencia; mientras los centros académicos se vuelven sobre sí mismos y dejan de servir al pueblo; mientras la violencia marca el andar del día a día; mientras esto y muchas otras formas de opresión continúan, en muchos lados se siembran las semillas rebeldes de nuevas colectividades, de nuevos caminos organizados en conjunto; del andar digno, de la iniciativa y de tomar las riendas de nuestro futuro en nuestras manos. Desde la pequeña trinchera que levantamos hace nueve años hemos estado atentos a las semillas, a los nuevos caminos y a la dignidad de construir alternativas anticapitalistas y de todas estas luchas aprendemos y a estas nos sumamos.

Anunciamos pues, que lo nuevo que se viene es una iniciativa conjunta de varios individuos, colectivos y organizaciones. Será construido con la experiencia de varios andares, de diversas formas y de múltiples miradas, en el sendero de autogestión, autonomía e independencia que ha caracterizado al espacio desde su nacimiento. Se trata de un avance organizativo que damos en conjunto y busca edificar un nuevo espacio de trabajo, como siempre, abierto a los estudiantes y en general a la comunidad universitaria, a los trabajadores del campo y la ciudad, a las luchas del pueblo.

Estén atentos que pronto se dará a conocer más información, incitativas e invitaciones.

Ciudad Universitaria, mayo de 2015

Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR)



COMUNICADO SOBRE EL FIN DE LA GALERÍA AUTÓNOMA CU

9 febrero, 2015

Con el semestre que empieza, el proyecto de la Galería Autónoma CU (GACU), ubicada en el Auditorio Che Guevara, cumplirá nueve años de haber mantenido sus puertas abiertas con talleres, conciertos, foros, círculos de estudio, presentaciones de libros, reuniones y exposiciones, en los que diversas organizaciones, colectivos y la sociedad en general han compartido su trabajo y el espacio. Durante este largo recorrido, han sido muchas las experiencias y los aprendizajes, pero después de nueve años es momento de que la GACU se despida y que emprendamos la búsqueda de nuevos horizontes para el espacio para seguir caminando.

En TOR (Tejiendo Organización Revolucionaria), la organización encargada actualmente del espacio, consideramos que ha llegado el tiempo de concluir este proyecto y esto ocurrirá al término del semestre. Es decir, este será el último semestre de la Galería Autónoma CU. Sin embargo, este espacio se mantendrá libre y autónomo, en manos de la comunidad, y abierto a todos. No se lea entonces en nuestras palabras un adiós, la GACU dejará de existir con la intención de

transformarse en algo nuevo. En un inicio, el espacio surgió ante la necesidad de hacer frente al embate neoliberal que se vive dentro de la Universidad, también del interés por mantener espacios en manos de la comunidad, de resistir la política privatizadora y mercantil, en contra de la burocratización de los espacios universitarios y de la injerencia de las autoridades encabezadas por el rector y los grupos de poder dentro y fuera de la universidad cuyos intereses son y han sido ajenos a los intereses del pueblo y de la comunidad universitaria en los ámbitos educativo, social, cultural, político y económico.

Consideramos importante recalcar que gracias al esfuerzo de muchos estudiantes, maestros, trabajadores, luchadores sociales, organizaciones y colectivos, fue posible mantener abiertas las puertas de la GACU a diversas manifestaciones artísticas, proyectos políticos y académicos. Este trabajo aportó a desterrar prejuicios sobre el estudiantado y sus organizaciones, al realizar entre todos trabajo de articulación y comunicación, haciendo realidad los principios de horizontalidad, autonomía e independencia, bajo los cuales se ha trabajado siempre en la GACU y bajo los cuales seguirá trabajando el nuevo proyecto que se construya.

Para TOR, la GACU ha significado un proyecto de trabajo constante, disciplinado, combativo y abierto, cuyo principal objetivo ha sido abrir la Universidad a las diferentes expresiones políticas, artísticas, culturales, académicas y populares. De esta forma, el trabajo que se ha ido tejiendo aquí se ha enfocado en abrir espacios para quienes han sido despojados de esta posibilidad por la élite universitaria, es decir, para toda la comunidad que no está inmiscuida en las mafias que gobiernan la UNAM y así aportar a la articulación del movimiento que desde abajo y a la izquierda lucha por la construcción de un mundo justo.

El trabajo en la galería nos ha permitido participar en las coyunturas políticas que acechan al país desde el decenio pasado y desde nuestro papel de estudiantes. Nuestra orientación ha estado siempre en combatir al enemigo dentro y fuera de la universidad, señalando así con nuestra palabra y nuestro actuar el carácter reaccionario de las autoridades universitarias y del Estado. De esta forma, y con nuestras posibilidades, hemos mantenido la autocrítica y la reflexión sobre el camino andado.

La atrocidad que el Estado mexicano ha cometido contra los normalistas de Ayotzinapa con el asesinato de tres estudiantes y la desaparición forzada de 43 ha cambiado las condiciones para todos. La política sistemática de asesinar y desaparecer a los opositores políticos vuelve más evidente la guerra de clases que se desarrolla. La mentira, la impunidad y el encubrimiento cierran el círculo de la represión. Debemos asumir al enemigo y hacerle frente de manera organizada. En estas condiciones vemos que los tiempos que se respiran han cambiado, nos llaman a redoblar esfuerzos, a renovar nuestros objetivos, a organizarnos más y mejor para avanzar en proyectos que puedan nutrir al movimiento. Por esto, pensamos necesario reagruparnos y contribuir a la cohesión de aquellos que luchamos y reforzar este ambiente de indignación, propicio para convertirse en organización.

Sabemos que falta mucho camino por andar, así que empezamos este nuevo ciclo comprometidos con lo que viene, más organizados y con más trabajo. Convencidos de que puede desarrollarse un nuevo proyecto para el espacio que ocupa la GACU que aporte su granito de arena al movimiento de transformación social que tiene décadas gestándose en el país. La historia reciente demuestra que el sector estudiantil se moviliza y organiza cada vez con más fuerza. El trabajo realizado nos ha permitido aprender que los estudiantes tenemos la capacidad de crear organización y dinámicas propias, convirtiéndonos en sujetos activos de transformación, que podemos crear colectividades y sembrar rebeldía en diferentes rincones del país aportando a la construcción de alternativas anticapitalistas.

Hoy en día consideramos importante contribuir con lo que podamos a iniciativas que promuevan más la organización, por ello, a pesar de que el proyecto de la GACU ha dado frutos, pensamos que es importante aportar a la construcción de algo más grande para el movimiento estudiantil y para el movimiento social en general. Entendemos que caminando juntos seremos más fuertes y por ello buscaremos tender puentes y tejer redes que nos permitan avanzar hacia este nuevo proyecto de manera más sólida y contundente.

En toda esta historia, el intercambio y la compartición con compañeros que han formado parte de este proyecto, nos han permitido rectificar el camino y aprender de este andar colectivo. A todos ellos, a las organizaciones, colectivos e individualidades queremos agradecerles por haber construido con nosotros este espacio que pronto dejará de existir; pero no lo harán los esfuerzos, los sueños y los proyectos que aún tendrán lugar en él, aunque de diferente forma. En el mismo espíritu crítico serán bien recibidas las palabras e inquietudes de aquellos compañeros que han estado cerca y también de quienes desde lejos han mirado el lugar durante estos años.

Hemos escrito estas líneas para dar a conocer la noticia del fin de la GACU y el comienzo de algo nuevo, a todo le llega su final y es preciso dar muerte a lo creado para que pueda transformarse. Estén atentos al desenlace que a finales de mayo daremos a conocer el rumbo que tomará el espacio y anunciaremos el nuevo proyecto. ¡Aguas que ahí les va!

Ciudad Universitaria, febrero de 2015
Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR)

Declaración política y propuesta a las Asambleas de Colegios de la Facultad de Filosofía y Letras por parte de Tejiendo Organización Revolucionaria – Galería Autónoma CU, del Auditorio Che Guevara.

Los recientes acontecimientos alrededor del Auditorio Che Guevara y la campaña que han desatado las autoridades para demandar su “restitución a la comunidad” nos fuerzan a recordar el importante papel que juegan los espacios tomados por el movimiento estudiantil frente a la lógica cerrada con que se manejan los espacios tomados por las autoridades; esta lucha por los espacios se enmarca en una pugna más general entre diferentes proyectos de Universidad.

Desde la Rectoría de la UNAM se promueve un proyecto específico de Universidad que dista mucho de la visión que comparte toda la comunidad universitaria, al igual que ocurre con la gestión de los espacios académicos y culturales. Tal gestión responde a lógicas específicas de los grupos de poder que controlan los espacios y no a los intereses de la comunidad.

La Coordinación de Difusión Cultural está actualmente dirigida por una priísta, María Teresa Uriarte, luego de que el año pasado el escándalo por plagio alcanzara a Sealtiel Alatriste, que hizo su carrera en el sector privado. La difusión cultural en la UNAM encontró entonces en la empresa privada su modelo de administración, como da cuenta la participación de la UNAM en el Instituto de Liderazgo de Museos, o la lista de patrocinadores del MUAC, entre los que se cuenta, por ejemplo, a distinguidos impulsores de la cultura en México, como la Fundación Carlos Slim, Jumex, Axxa Seguros, Sony, FEMSA, entre otros. En el mismo sentido se permite el lucro de la iniciativa privada con los espacios universitarios, por ejemplo en 30 años el Club de fútbol Pumas no ha dado ni un peso a la UNAM a pesar de utilizar sus instalaciones y su marca; por otro lado, el negocio privado de venta de alcohol dentro de sus instalaciones durante los partidos no le reporta ningún beneficio a nuestra Universidad.

La gestión de los espacios es un tema político por lo que no hay que deslindarlo de ese terreno para solucionar los problemas sino más bien entenderlo, analizarlo y en todo caso transformarlo. No debemos olvidar que el discurso contra la politización de los problemas universitarios también es una manera de hacer política.

A nadie se oculta que dentro de la UNAM existen grupos que se comportan cual mafias en lo que concierne al control de los espacios universitarios, estos grupos tienen pugnas entre sí y tales pugnas se resuelven repartiéndose el control de los espacios, a cada cual según su fuerza, ¿criterio académico? Estos grupos tienen en común la capacidad de imponerle a la Universidad una dinámica de creación y consumo de productos culturales y académicos. Con sus decisiones, estas mafias deciden para quien están abiertos los espacios y para quien están cerrados, y así van instaurando su proyecto cultural y político.

En la práctica, el uso de los espacios está cancelado para la mayoría de la comunidad universitaria. Es un secreto a voces. Los profesores saben a quién nunca le niegan un auditorio o el Aula Magna, y saben a quién nunca se la prestan; saben a quién le aceptan siempre los proyectos y a quién sólo a regañadientes; a quién le publica la UNAM, a quién no y a quién le cuesta más trabajo; todos tienen que desarrollar su práctica docente o estudiantil en este medio, dando una lucha constante. Los estudiantes también sabemos que no somos un sujeto de uso de los espacios, cada que queremos organizar una conferencia o un evento de discusión entre estudiantes, tenemos claro que no podemos aspirar a utilizar un auditorio o una sala, que esas sólo se las prestan a los profesores de Tiempo Completo, una especie en extinción ya que cada vez hay menos en la Universidad.

De esta manera, las mafias culturales y académicas de la UNAM se esconden a menudo detrás de la exagerada burocracia en los procedimientos para solicitar un espacio. Si tienes amigos allí, entonces tendrás acceso a los espacios, si no tienes compadres allá arriba entonces tendrás que pelear por tu derecho a ser escuchado dentro de los recintos universitarios.

Nosotros reivindicamos el derecho de los estudiantes, organizados y no organizados, de colectivos y organizaciones sociales, de involucrarse en la gestión de espacios dentro de la universidad, pero sabemos perfectamente que no es cosa de reivindicar simplemente un derecho sino de construirlo en el día a día. Sabemos que los derechos existen mientras no sean ejercidos y que a menudo se cancelan cuando los exigimos. Todos tenemos derecho a utilizar los espacios de la Universidad, siempre y cuando no pidamos ninguno, cuando lo pedimos se hace evidente que no todos tenemos la posición de privilegio para usarlos. Para la legislación universitaria todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros.

El uso de los espacios es faccioso y obedece sólo las decisiones de unos pocos que se quieren disfrazar de todos nosotros. Y así, todavía tienen el descaro de decirnos: ¡Que el Auditorio Che Guevara regrese a la comunidad! Esta frase tiene el supuesto de fondo que los espacios de la Universidad que gestionan las autoridades están en manos de la comunidad universitaria y esto es falso, su práctica concreta lo demuestra.

Como un ejemplo pequeñito de lo que estamos hablando, el Auditorio Che Guevara, así estigmatizado y todo, ha recibido al menos a dos grupos de danza de la UNAM, es decir, oficiales, a quienes se les ha cancelado al acceso a la Sala Nezahualcóyotl para sus ensayos con pretextos que muy cínicamente encubren a alguien con poder de abrir y cerrar espacios que no tiene simpatía por ellos. ¿A esto se refiere el rector cuando dice “en manos de la comunidad”?

El problema política y la lucha ideológica en curso nos involucra a todos los miembros de la comunidad aunque no seamos trabajadores de la cultura, y esto porque la gestión de los espacios determina qué cosas son las que tienen derecho de ser mostradas en la Universidad, qué cosas son las que deben ser escuchadas, cuáles deben ser difundidas, cuáles obras de teatro deben ser vistas, cuáles películas deben pasarse, cuáles foros, cuáles profesores, cuáles voces deben oírse… y cuáles no deben escucharse. Ideología y herramientas para difundir la ideología, ideología y medios para imponerla, construcción de la hegemonía…, esas son las categorías de análisis cuando se habla de los espacios universitarios, físicos y académicos, todos políticos.

Y si bien es cierto que sólo una visión obtusa podría no ver la diversidad que existe en la Universidad, también es cierto que tal diversidad se debe a la lucha continua por los espacios dentro de la UNAM y no a la buena voluntad de las autoridades. Entre las expresiones que son privilegiadas y siempre permitidas y las que de plano están prohibidas, existen muchas otras que pelean cada que se les niega un espacio para ser escuchadas. Gracias a estas pequeñas luchas, que ocurren casi a diario en cada escuela, facultad y espacio público de la Universidad, es que las mafias universitarias no tienen exclusividad total en los espacios.

Los criterios con que se usan los espacios no existen, o no son públicos, y eso sí, son discrecionales, es decir que están a interpretación de una o dos personas por facultad, es más, a veces tampoco es público quién decide qué se utiliza y para qué; así, cuando les pedimos un espacio los vemos “echarse la bolita” unos a otros. En múltiples ocasiones se utiliza el argumento “tienen prioridad tal tipo de profesores”, “tienen prioridad los eventos relacionados con los planes de estudio” y otros argumentos que se hacen pasar por académicos, sin embargo todos sabemos que esto depende de quién lo pida. ¿Qué significa “tienen prioridad”? Los estudiantes que hemos pedido un espacio entendemos que “tiene prioridad” es sinónimo de “tiene exclusividad” pues detrás de este “argumento” viene la negativa.

El que no existan mecanismos para que la comunidad tenga influencia en los criterios de uso de los espacios se traduce en arbitrariedad y esta sólo puede ser derrotada con organización. Nosotros reivindicamos nuestro derecho de participar en esas decisiones y pensamos que sólo podemos lograrlo construyendo los espacios para hacerlo y pugnando por criterios de utilización amplios. El criterio con que se utilizan muchos de los espacios que el movimiento estudiantil tiene en sus manos es únicamente disponibilidad de horario, es decir que nadie más lo esté ocupando, por ello reivindicamos que así deben ser usados y oponemos este criterio al control que las mafias culturales universitarias ejercen en los espacios que no deberían ser de su propiedad porque son de todos. Esos dos proyectos de uso del espacio no pueden dialogar y menos aún se pueden conciliar, porque el que está impuesto en la UNAM promueve un uso faccioso y discrecional de los espacios universitarios y no están sujetos a negociación porque ya están repartidos; en cambio el otro, el que rige en los espacios independientes, pugna por un uso irrestricto de los mismos por parte de la comunidad.

Ese enfrentamiento es lo que está realmente ocurriendo en esta coyuntura sobre el Auditorio Che Guevara.

La rectoría intenta mañosamente disfrazar los intereses y la gestión que esas mafias ejercen en lo concreto como los intereses y la gestión por parte de toda la comunidad universitaria. Nosotros decimos ¡No!

Los intereses de la comunidad universitaria están mejor representados en los espacios cuya gestión escapa a la administración de espacios que imponen las autoridades por la sencilla razón de que en estos, la comunidad tiene más influencia en los criterios que norman su uso, puede hacerse parte de ellos, participar y trabajar de manera independiente para construirlos.

Existen muchos espacios en la Universidad que sirven como ejemplo de que la gestión de la comunidad estudiantil es viable y mejor que la que ejercen las autoridades, algunos con más de diez años de trabajos ininterrumpidos y con gran legitimidad en la comunidad, aquí vamos a hablar sólo de la Galería Autónoma CU porque se ubica en el Auditorio Che Guevara.

La Galería Autónoma CU es un proyecto político y cultural independiente y autogestivo, mantenido desde hace ocho años por estudiantes de diferentes facultades de la UNAM, principalmente de Filosofía y Letras y Ciencias.

Por los muros de la Galería Autónoma han pasado ciento cuarenta y seis (146) exposiciones de pintura, dibujo, grabado, manta, escultura, pirograbado, esténcil, fotografía, cartel, entre otras. Las exposiciones las han realizado artistas, colectivos de artistas, colectivos y organizaciones políticas cuyas temáticas han sido diversas. El tema de la exposición o eso que los expertos llaman “calidad artística” nunca han sido un criterio para marginar alguna.

Sin embargo, nos interesa resaltar que la lucha política ha sido una importante protagonista de los muros de la galería: la solidaridad con los presos políticos, con los procesos de organización en sectores populares de la ciudad y fuera de ella, con la resistencia indígena, la denuncia de los abusos de las mineras y otras empresas en diversas partes del país, la resistencia de la CNTE, la de la APPO, la de los campesinos de Atenco, la de los estudiantes del #YoSoy 132, la reivindicación política de la huelga de 1999-2000, y la de de los autogobiernos y cogobiernos que dieron cariz a esta universidad en años anteriores y que aún representan planteamientos vigentes sobre la relación universidad-sociedad y sobre la falta de democracia interna en la UNAM.

Todas estas reivindicaciones y problemáticas han nutrido el espacio de la Galería con fotos, pinturas, dibujos de los niños que sufrieron la represión ejercida contra sus padres. ¿Hay alguien que se atrevería a decir que estas exposiciones pudieron realizarse en otro espacio de la UNAM, tal vez en el MUAC, en otro museo o galería universitaria? Estamos convencidos de que no es así. Estas voces son suprimidas de la universidad y nosotros reivindicamos el derecho que tienen, que tenemos, de expresarnos y de ser escuchados y de acceder a espacios universitarios con tal fin.

Decenas de estudiantes de arte, fotografía y cine, de diferentes escuelas de la UNAM han dado vida también a la Galería Autónoma CU, la mayoría de ellos jóvenes, ninguno con un currículum impresionante y por lo mismo sin posibilidad de encontrar espacio en los recintos universitarios administrados por las autoridades. Que nos diga el rector, de las exposiciones que ha habido en el MUAC, por ejemplo, ¿cuántas son de gente de a pie, sin currículum y sin renombre, de jóvenes, de estudiantes?, que nos mencionen los nombres y ubicación de las galerías universitarias donde tendrían espacio.

En la Galería Autónoma CU, la organización de cada semestre se decide en una asamblea previa al inicio de actividades entre todos los que habrán de participar, decidiendo los tiempos en que será mostrada la exposición, escuchando al resto de las opiniones y en conjunto decidiendo los modos de funcionamiento del espacio. ¿Qué espacios de la Universidad funcionan con la decisión de quienes habrán de utilizarlos además de los estudiantiles?

¿En qué espacio de la Universidad hubieran podido exponer los niños de Atenco o los niños de los Panchos-UNOPII, o el Comité Cerezo, o el Comité Pedregales, o el Taller Libre de Pintura del CCH Sur, o el Grupo Internacionalista, o el Colectivo Autónomo Magonista (CAMA), o la Asamblea de Artistas Revolucionarios de Oaxaca (ASARO), o la Casa Nacional del Estudiante (Oaxaca), o La Otra Chicago, o el #YoSoy132Internacional, o el Taller de Arte e Ideología, o el Cine Club de Ciencias, o el Taller de Litografía de la ENAP, o la Escuela de Cultura Popular Mártires del 68 (ECPM68)? sólo por mencionar algunos. ¿En qué otro espacio de la Universidad hubiera podido exponer su trabajo fotográfico y visual el Frente Universitario Contra la Discriminación (FUCD) para denunciar la vejación de compañeros de la comunidad lésbico-gay de nuestra universidad por parte de una veintena de miembros de Auxilio UNAM?

Además, la Galería Autónoma CU ha albergado exposiciones de compañeros a quienes las autoridades les han prometido un espacio en alguna de las galerías de la Universidad y a última hora les han cancelado su participación sin argumento y presumiblemente porque la exposición que se encuentra en su lugar es de alguien con más “calidad artística”, es decir con más compadres entre la mafia que controla tal galería universitaria, supuestamente abierta a la comunidad.

En los muros de la Galería se han involucrado, sencillamente, algunos cientos de personas, entre colectivos y otros expositores individuales. ¿Hubieran tenido ellos espacio en algún museo o galería universitaria si ninguno de ellos pertenece a las mafias universitarias que controlan dichos espacios ni tiene compadres tan arriba?

También, durante estos ocho años de trabajo estudiantil, dentro de la Galería Autónoma se han desarrollado poco más de 117 talleres, principalmente impartidos por estudiantes o académicos, quienes están dispuestos a compartir su conocimiento sin cobrar, todos aportando a la infraestructura de la Galería (mesas, sillas, incluso escobas y jabón…), y principalmente compartiendo su ánimo, su experiencia y su convicción de construir de forma independiente y autogestiva. La asistencia a los talleres ha sido variada, desde los que sólo despiertan el interés de 2, 3, 4 personas, hasta los que tienen 30 ó más participantes ensayando todos nuevas prácticas pedagógicas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, cada quien según sus modos y según sus intereses. ¿Cuánto cuesta cada taller de danza que imparte la UNAM? ¿Cuánto cuestan los talleres de extensión universitaria, los de difusión cultural? Los precios los conocemos todos y no todos podemos pagarlos, ¿no tenemos entonces derecho a aprender fuera de las clases? En estos 117 talleres han participado fácilmente varios cientos de universitarios y no universitarios, ¿tienen ellos cabida en los espacios oficiales de la Universidad si no forman parte de las mafias que en los hechos los han privatizado?

Entre los eventos realizados en la Galería Autónoma CU merecen una mención especial los conciertos y otros eventos musicales, algunos organizados por expositores, otros por talleres, algunos más por estudiantes de la Escuela Nacional de Música. Estos últimos realizaron los ConChertos, algunos con piano, que nadie imaginó que pudieran realizarse, y que sólo fueron posibles por el esfuerzo de compañeras y compañeros de la Nacional de Música, estudiantes y profesores, a quienes se marginó de dicha escuela por cantar diferente, por no ser del agrado de las mafias esas que regulan lo que tiene el mérito para ser escuchado en la UNAM. 17 ConChertos, 22 eventos musicales y conciertos del Taller de Silvio, del de Violín, de León Chávez Teixeiro, del Terceto Universitario de Guitarra, del Taller de Música Popular, y otros. Decenas de compañeros haciendo música al margen del control de las autoridades, muchos más asistiendo a escuchar la música que no sólo es para oídos y gustos diferentes, sino que en su propia elaboración representa un proceso político de resistencia. ¿Pudieron ellos haber sonado en la Sala Nezahualcóyotl o en el Teatro Carlos Lazo?

Decenas de otras actividades: mesas de debate y discusión sobre diversas temáticas, presentaciones de libros, conferencias y foros de denuncia o difusión, círculos de estudio, lectura de poesía y actividades relacionadas con la literatura, proyecciones de películas para discutir con el cine, presentaciones de danza, de teatro y de performance en un escenario improvisado en la Galería que nadie “de renombre” estaría dispuesto a utilizar. Involucrados en estos eventos como organizadores y participantes ha habido decenas de estudiantes y no estudiantes, varios miembros de organizaciones estudiantiles y sociales, profesores, y cientos de asistentes ¿quien podría contarlos? nunca nos hemos abocado a levantar un censo de los asistentes a los eventos, de los espectadores, participantes al fin, de las exposiciones, de los conciertos, de la Galería, del Che Guevara…

En este sentido es necesario para nosotros reconocer el trabajo de cientos de compañeros que han hecho posible y viable la Galería Autónoma CU. La disposición de regalar su esfuerzo a la comunidad en aras de construir un espacio y de organizarnos es mérito exclusivo de todos lo que han concurrido en el espacio, nosotros no lo pretendemos nuestro ni lo queremos hacer pasar como propio, no haremos caravana con sombrero ajeno.

La Galería ha abierto sus puertas durante 8 años, que son 16 semestres, que a su vez son 16 semanas, cada una con 5 días hábiles y cada día la Galería ha permanecido abierta por 8 o 9 horas. El esfuerzo de mantenerla abierta y cuidar las obras tampoco nos corresponde del todo, en éste han participado varios colaboradores y simpatizantes del proyecto que tampoco han pedido nada a cambio de su tiempo. El único mérito nuestro es… el único mérito nuestro es… bueno… no tenemos mérito, si acaso el de la necedad de mantener la idea fija en que los espacios tomados por el movimiento estudiantil son espacios de lucha de la comunidad estudiantil y pertenecen a la sociedad en su conjunto.

La posesión física de los espacios es la que da esa posibilidad de trabajo y apertura. Es cierto que hay que ser autocríticos y reconocer que el Che no siempre ha tenido la mejor dinámica de trabajo para servir al movimiento estudiantil, al movimiento social y a la comunidad universitaria, pero con todos sus errores ha estado abierto y hoy la comunidad universitaria tenemos enfrente la posibilidad de administrarlo.

Eso es lo que está en juego en esta coyuntura. El rector José Narro quiere aplastar los espacios que se oponen a su proyecto, que no le pertenecen ni lo obedecen a él o a las mafias que regentea.

La campaña que han levantado la Rectoría y la Dirección de la Facultad de Filosofía y Letras contra el Che Guevara promueve la desinformación, cancela la discusión y ejerce coacción para adherirse a ella. Se ha promovido que los Consejos Técnicos de diferentes facultades firmen sin reflexión ni discusión el pronunciamiento del Consejo Técnico de la Facultad de Filosofía y Letras. Varios profesores se han acercado a nosotros para informarnos que reciben llamadas telefónicas y correos para presionarlos a adherir su firma. A varios compañeros en las preparatorias y otras escuelas, al parecer equivalentes a jefes de grupo, les han sido entregadas hojas para recabar firmas y las autoridades les han recogido su credencial condicionando su devolución a la entrega de las hojas llenas de firmas. ¿Es esta la democracia universitaria? Por eso no estamos de acuerdo con ella y estamos convencidos de que esas formas antidemocráticas siempre encontrarán la oposición de amplios sectores de la comunidad.

Los procedimientos de esta campaña recuerdan los métodos del priísmo histórico y recalcitrante del que Narro es un digno representante.

En oposición nosotros reivindicamos el derecho a disentir y a organizarnos, y sobretodo el derecho a decidir con nuestros propios medios cómo es que vamos construyendo un proyecto de universidad cercana al pueblo que tiene tanta vigencia como antes.

Propuesta a las Asambleas sobre el Auditorio Che Guevara

En vista de la urgencia para establecer los mecanismos por medio de los cuales la comunidad estudiantil pueda participar directamente en la gestión del Auditorio Che Guevara, pensamos que es importante plantear algunas discusiones a las asambleas.

1. Para garantizar un ambiente democrático en una asamblea general pensamos que no pueden coexistir asambleas representativas con individuos o colectivos porque las votaciones a mano alzada en esas condiciones no son equitativas. Para evitar el desarrollo de prácticas antidemocráticas, proponemos que las compañeras y compañeros que actualmente realizan las guardias y el trabajo y reivindican la visión de un centro social ocupado para el Auditorio Che Guevara se constituyan en una asamblea que participe junto a las demás asambleas estudiantiles en la gestión del mismo. Además de discutir mecanismos para evitar que un punto de vista prevalezca sobre los puntos de vista minoritarios.

2. Que las asambleas discutan y definan su perspectiva de gestión para el Auditorio Che Guevara. Para abonar a esta discusión, declaramos que al menos desde hace ocho años, que tiene de vida la Galería Autónoma, coexisten en el espacio dos visiones sobre el mismo. La primera visión es la que lo define como un centro social ocupado, lo que implica, por ejemplo, mantener una guardia permanente en el espacio y establecer reglas de convivencia continua. Respetamos esta visión sobre el Auditorio y su trabajo y contribuciones al Che. Sin invalidarla, nosotros hemos mantenido y reivindicado la visión de que la Galería Autónoma es un espacio del movimiento estudiantil y social cuyo cuidado depende sobre todo del prestigio que tenga en la comunidad universitaria; como consecuencia de esta visión del espacio que ocupa la Galería Autónoma, nunca hemos dejado una guardia nocturna para resguardar el proyecto. No nos parece adecuado que la única perspectiva que se presenta hoy en las asambleas sea que la única forma de hacerse cargo del Auditorio Che Guevara es a través de la definición de trabajos concretos y montando guardias nocturnas, porque esto no cambia la forma en que se actualmente gestiona. Pensamos que hay otras formas de gestionar el espacio y es lo que pensamos que pueden discutir las asambleas en relación a la perspectiva que definan para el auditorio. En la discusión también cabría establecer las formas concretas en que estas dos visiones del espacio pueden coexistir.

3. Proponemos a las asambleas estudiantiles que establezcan las formas en que pueden hacerse cargo de una llave de acceso al Auditorio Che Guevara desde la Galería Autónoma CU. Pensamos que el movimiento social ha tenido y tiene el acceso garantizado al Auditorio, y que para garantizar el acceso de la comunidad estudiantil deben darse pasos concretos. Proponemos que éste sea uno de estos.

4. Definidos los puntos anteriores, pensamos que las asambleas deben discutir los principios de trabajo del espacio. Como una primera propuesta de principios de trabajo, mencionamos: autonomía, autogestión (o sea no recibir presupuesto), independencia, no lucro en lo absoluto con el Che, rechazo de que los espacios sean propiedad de personas, no al consumo y venta de drogas, no al consumo y venta de alcohol, no a la realización de fiestas.

¡Estudiamos para luchar, luchamos para vencer!
Tejiendo Organización Revolucionaria – Galería Autónoma CU del Auditorio Che
Guevara México, DF, a 18 de marzo de 2014.

TERCER COMUNICADO SOBRE LA SITUACIÓN DEL AUDITORIO CHE GUEVARA

16 marzo, 2014

“…Este proceso de desaparición de espacios estudiantiles y políticos en la facultad puede documentarse desde la terminación de la huelga estudiantil de 1999-2000. Al romper la huelga, la Policía Federal Preventiva, PFP, selló con soldadura las puertas y ventanas del Auditorio Che Guevara y retiró las butacas del espacio, sustrajo las lentes de los proyectores, desmanteló la instalación eléctrica e inutilizó el foro del teatro al desmontar la maquinaria que permitía mover la pantalla y al colocar concreto sobre ésta…”

Manifestamos nuestro repudio a los hechos violentos ocurridos en el Auditorio Che Guevara desde la madrugada del día 3 de marzo de 2014. El uso de la fuerza nunca será un medio legítimo de solución a los conflictos originados por diferencias en las posiciones políticas de grupos que se reivindican de izquierda. La magnitud de la provocación del día 3 de marzo prefigura un escenario en el que las autoridades universitarias buscarán nuevamente posesionarse del Auditorio Che Guevara. En este sentido, sumamos nuestra voz a la de amplios sectores de la comunidad universitaria opuestos a la violencia y que la denuncian como parte de la estrategia de división y aislamiento promovida por las autoridades y del Estado que pretende culminar con la intervención en el Auditorio Che Guevara.

Denunciamos la complicidad de las autoridades universitarias con esta provocación, la cual se evidencia al permitir que los hechos violentos de la madrugada del día 3 se desarrollaran durante más de una hora, con vejaciones frente a las cámaras de seguridad y frente a las patrullas de vigilancia UNAM. La misma complicidad se dejó sentir en sus omisiones durante los hechos de la tarde del mismo día y la noche del mismo día 3 en que hubo de nuevo connatos de violencia.

Son estas mismas autoridades universitarias, tan preocupadas por el buen desarrollo de la vida académica, quienes han convertido los espacios universitarios en botín de mafias culturales y políticas, quienes los han privatizado. No obstante, de lo que sí se han preocupado tales autoridades es de no permitir la participación estudiantil en la gestión de los espacios de la universidad, la consecuencia es que la mayoría se encuentran virtualmente cerrados a la comunidad.

El discurso oficial reza que si están en manos de las autoridades los espacios están en manos de la comunidad, la evidencia en contra se puede encontrar solicitando un espacio. En la Facultad de Filosofía y Letras las autoridades restringen con criterios poco claros, que pueden usarse de manera discrecional, el uso por parte de los estudiantes del Aula Magna, de las salas de usos múltiples y del resto de los espacios que administran. Además, las autoridades han desaparecido sistemáticamente espacios de sociabilidad y espacios adecuados para la discusión entre estudiantes, cuyo ejemplo más reciente es la transformación del Ágora de la Facultad en una “pecera” inútil para la biblioteca e inútil para los estudiantes otro caso similar es la destrucción de salones en el área de educación continua para la creación de una cafetería concesionada como negocio con altos precios y mala calidad, todo esto con presupuesto universitario, sin consulta de los estudiantes y aun con protestas en contra de trabajadores que pedían aumento del espacio de la biblioteca.

Este proceso de desaparición de espacios estudiantiles y políticos en la facultad puede documentarse desde la terminación de la huelga estudiantil de 1999-2000. Al romper la huelga, la Policía Federal Preventiva, PFP, selló con soldadura las puertas y ventanas del Auditorio Che Guevara y retiró las butacas del espacio, sustrajo las lentes de los proyectores, desmanteló la instalación eléctrica e inutilizó el foro del teatro al desmontar la maquinaria que permitía mover la pantalla y al colocar concreto sobre ésta. La oposición a este proceso de desaparición de espacios estudiantiles y políticos se manifestó con la toma del Che por parte de los estudiantes, que sin embargo no pudo evitar que el espacio fuera inutilizado.

En estos tiempos aciagos se evocan los “buenos años” del Che, y se ha hecho una promoción que exagera la importancia que las autoridades demuestran día a día por los eventos culturales que promuevan voces críticas. Este discurso se desmonta en una simple pregunta: ¿por qué no se han utilizado en el pasado inmediato otras instalaciones universitarias para llevar a cabo todas esas actividades que ahora se promocionan como pasado glorioso del Che? Porque hoy no existen esas actividades y no es su interés promoverlas, mencionarlas de manera descontextualizada tiene como único fin desinformar y sembrar desconfianza en la comunidad.

Hay que responder a la campaña: ¡De acuerdo! ¡Que se sometan a escrutinio público y directo todos los espacios de los que se dice están abiertos a todos porque son administrados por la autoridad! ¡Que el único criterio de uso sea la disponibilidad en un calendario! ¡Que se eliminen los criterios de privilegio que dejan en manos de una o dos personas por facultad la decisión sobre el uso de los espacios! Preguntamos como parte de la comunidad: ¿Cuál es el mecanismo para que los estudiantes podamos usar el Carlos Lazo de Arquitectura, el Barajas de Ciencias, la Neza?

En contraste, al Che han venido grupos de danza de la UNAM que han sido expulsados de los espacios y teatros que son propiedad de las mafias culturales universitarias, miembros de la Escuela Nacional de Música que no cuentan con espacios para sus actividades. La UNAM ha llegado a esta situación en parte porque ha dejado la administración de los espacios culturales en manos de administradores del sector privado, que no ven diferencia entre una universidad pública y una empresa de espectáculos.

Por estas razones reconocemos en la comunidad universitaria organizada la única vía de solución a la difícil situación por la que atraviesa el auditorio. Por ello es que invitamos a nutrir las asambleas por colegios y las asambleas generales para impulsar un proceso por medio del cual la comunidad universitaria sea cada vez más partícipe de las decisiones acerca el rumbo que siga el Auditorio Che Guevara.

Nosotros, como espacio de trabajo autónomo y autogestivo, mantenemos el compromiso de luchar por la creación de espacios acordes con las problemáticas y necesidades de la comunidad universitaria. Es por eso que continuaremos con las labores agendadas este semestre en la Galería Autónoma y participaremos de la toma colectiva de decisiones sobre el auditorio en las asambleas. Pensamos que los acuerdos a que lleguen las asambleas deben traducirse en proyectos de trabajo concretos y será en ellos que pondremos nuestros modestos esfuerzos para contribuir con este proceso.

¡Estudiamos para luchar, luchamos para vencer!

Tejiendo Organización Revolucionaria-Galería Autónoma del Auditorio Che Guevara
México, DF, a 13 de marzo de 2014



Segundo comunicado sobre la situación actual del Auditorio Che Guevara, UNAM

5 febrero, 2014

La Galería Autónoma CU abrirá sus puertas este semestre en una situación que no es normal porque existe una disputa por el foro central del Auditorio Che Guevara.

Esta situación anormal fue impuesta por una toma del espacio con la que no estamos de acuerdo y cuyas formas no podemos avalar.

Tampoco estamos de acuerdo con las dinámicas que se han adoptado en respuesta a la toma, en la que de manera irresponsable y sin mediar argumento se intenta explotar nuestras diferencias políticas para convertirlas en señalamientos públicos que buscan aislarnos. En un pronunciamiento firmado por una individualidad de la Coordinación del Auditorio Che Guevara, del 26 de diciembre, se nos acusó con un comentario por demás sexista de intentar pasar por la tormenta sin querernos “rasgar el vestido”; aparentemente, la razón de este señalamiento es que nuestra firma no apareció en ninguno de los pronunciamientos que disputan el foro del Auditorio. No tener acuerdo con las líneas políticas ni nos vuelve parte del Estado ni nos vuelve enemigos. Las diferencias políticas nunca nos han impedido respetar y colaborar con el trabajo, tal es el caso de las actividades que se desarrollaban en el foro central del Auditorio antes de la toma. Nuestra práctica se cimienta en el respeto al trabajo y a los acuerdos y rechazamos el divisionismo y la politiquería.

Llamamos a actuar de manera responsable.

En el contexto en el cual se desarrollan nuestra luchas se ha agudizado la represión por parte del Estado, lo que ha formado el marco de la actual coyuntura que pesa sobre el Auditorio. Las líneas de la represión del Estado son múltiples: la criminalización de las luchas, organizaciones y colectivos de izquierda; la brutalidad policiaca con la que se coarta el derecho a la libre manifestación y que desde el 1 de Diciembre de 2012 arroja saldo de detenidos y heridos graves, incluso de muerte, en cada marcha; las condenas que recientemente han sido dictadas a los presos políticos detenidos por manifestar su descontento marchando; la persecución y estigmatización de organizaciones e ideologías políticas; la guerra contra el pueblo que adquiere matices característicos en cada rincón del territorio nacional. Tampoco debemos perder de vista que el cierre de filas de la burguesía avanza en el despojo y explotación del país y que también es utilizado para para administrar la crisis actual.

Dentro de la UNAM continuamente se intenta identificar y vigilar a los que no pensamos igual que las autoridades: se persigue a los estudiantes organizados, se estigmatiza la disidencia y a algunas ideologías políticas, se expulsa a estudiantes por disentir, se reforman los planes de estudio sin mediar discusión, y se avanza poco a poco, en una silenciosa privatización de la universidad.

Así, queremos resaltar que en la actual coyuntura la vigilancia y el hostigamiento al Auditorio se ha incrementado por parte de las autoridades y del Estado. Por si esto fuera poco, en la pugna nada democrática para ver quien será el nuevo jefe nato de la Universidad, los espacios independientes se convierten en botín de guerra de las tribus que se disputan el coto de poder, la rectoría de la UNAM. Frente a estos hechos, hoy decidimos abrir la Galería y continuar aportando a la defensa del Auditorio.

Ante la represión pensamos que es necesario un ambiente más sano para la relación entre las organizaciones y colectivos estudiantiles de izquierda.

Somos conscientes de que los espacios independientes son necesarios para que los colectivos, organizaciones y comunidad estudiantil puedan realizar actividades de acuerdo con su agenda y con la línea política que cada uno de estos desarrolla de manera independiente.

El contexto nos exige madurar mejores esquemas de uso de los espacios.

La Galería Autónoma CU, albergada en uno de los dos pasillos de acceso al Auditorio Che Guevara, es un espacio que hemos trabajado de manera ininterrumpida durante 8 años y desde su fundación ha promovido la participación plural y democrática de la comunidad estudiantil, de los estudiantes organizados y no organizados, de los artistas y trabajadores de la cultura, y del movimiento social independiente. La pluralidad que se mantiene desde la fundación del espacio se puede constatar echando una vista al número de la Revista Palabras Pendientes sobre Arte, Cultura y Política que festeja el cuarto aniversario de la Galería y que contiene una lista de las actividades de esos primeros años (a partir de la página 57).(http://issuu.com/palabraspendientes/docs/cultura__arte_y_pol__tica)

Hoy, confirmamos el compromiso con la pluralidad y la independencia de los espacios estudiantiles. Llamamos a los colectivos y organizaciones estudiantiles y a todo aquel interesado, a hacer suyo este espacio bajo un nuevo esquema de administración común y colectiva. Pensamos que el contexto es propicio para este llamado. Somos conscientes de que los espacios no pueden ser un fin en sí mismo sino un lugar para el desarrollo de la crítica social independiente.

Para construir este nuevo esquema de administración común y colectiva proponemos una discusión franca y honesta sobre el espacio que ocupa la Galería, sobre el nuevo nombre que habrá de adoptar, sobre la estructura que debe asumir, sobre las dinámicas para que cada quien pueda utilizar el espacio según piense que es adecuado, sobre los principios que deben regir el uso del espacio; también ponemos a disposición de esta discusión la modesta infraestructura con la que éste cuenta: desde el material para montar las exposiciones hasta un pequeño equipo de sonido. Empeñamos en esto lo que paciente y modestamente hemos construido durante estos 8 años. En colectividad habremos de decidir lo necesario para darle un nuevo sentido a este espacio que sea muestra de la voluntad política que caracteriza al movimiento estudiantil.

Colocamos esta moneda en el aire con la convicción de cumplir con un deber y de que saldrá fortalecido el movimiento estudiantil. No buscamos construir un espacio para la disputa de otros, así, la iniciativa no será trinchera impune para estos objetivos. Hoy, pensamos que es un buen momento para apostar por la pluralidad y por la administración colectiva para desarrollar los fines de los que hemos dotado a nuestras organizaciones.

México Distrito Federal a 4 de febrero de 2014
Estudiamos para luchar, luchamos para vencer.
Tejiendo Organización Revolucionaria



Sobre la situación actual del Auditorio Che Guevara, UNAM

21 diciembre, 2013

A las organizaciones, colectivos e individuos de izquierda:
A todos los interesados:

Después de la toma del Auditorio Che Guevara en el año 2000, han sido muchos y muy distintos los grupos que han transitado por él, cada uno aportando en la medida de sus posibilidades para sostenerlo como un referente de lucha social al interior de la Universidad. Es esta intención de sostener un espacio político independiente a las autoridades universitarias y al Estado lo que lo ha convertido en blanco de calumnias, disputas y ataques. Sin embargo ha sido el trabajo político realizado en su interior, en algunas ocasiones mejor que en otras, lo que permite resistir el embate. El Auditorio nunca ha sido un espacio homogéneo en las ideas, así como la izquierda tampoco lo es; estas diferencias se hacen concretas en los resultados del trabajo de cada uno de los grupos que allí nos encontramos.

Nosotros hemos trabajado en el Auditorio Che Guevara desde el año 2005 y con la Galería Autónoma CU como uno de nuestros principales proyectos, hemos construido un espacio organizativo político y cultural que a lo largo de estos 8 años ha dado cabida a diferentes expresiones de la izquierda organizada, de la comunidad académica y estudiantil y de la sociedad en general. Hoy, junto con otros compañeros sostenemos un proceso más amplio de organización que hemos nombrado Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR) con trabajo dentro y fuera de la universidad, en solidaridad con otros esfuerzos de lucha y pretendemos aportar tan modestamente como nos es posible desde diversas trincheras de lucha, incluida la Galería, a la transformación anticapitalista de este mundo, construyendo los espacios que nos permitan discutir, organizar y construir para lograrlo.

Durante estos 8 años de trabajo, hemos convivido y trabajado en el Auditorio en los marcos del respeto al trabajo político que cada grupo realiza, planteando críticas y desacuerdos en los espacios construidos para ello. Sabemos que la vida del Auditorio no depende de la existencia o permanencia de uno u otro grupo, puesto que en última instancia es la comunidad quien ha logrado su defensa frente a las agresiones más graves y es ésta la que decide su futuro, pero también sabemos que cada grupo debe asumir la responsabilidad política de su trabajo, de sus actos y de sus omisiones.

Frente a la situación actual que vive el Auditorio pensamos que los espacios políticos no se defienden por sí mismos, sino por lo que en ellos se construye y trabaja. Su defensa no se logra atrincherándose en su interior ni poniendo y quitando barricadas; tampoco abriendo o cerrando puertas ni poniendo o quitando cerrojos, ni desde el actuar autoritario o impositivo de quien tiene la fuerza a su favor. La defensa de estos espacios se hace fundamentalmente con el trabajo constante, responsable y cotidiano que en ellos se realiza, con el esfuerzo colectivo de abrirlos cada vez más a las diferentes manifestaciones en que se presenta la lucha social.

La represión y la criminalización contra la protesta y la organización social han arreciado en los últimos meses. La situación actual del Auditorio no puede ser el pretexto para que el Estado y sus organismos avancen en sus objetivos de recuperación del espacio. Reprobamos y reprobaremos cualquier agresión contra los individuos, colectivos y organizaciones que han trabajado en el Auditorio, así como cualquier daño a la infraestructura y al equipo que con esfuerzo se ha construido.

Las actividades en la galería Autónoma CU se realizarán de acuerdo al calendario de actividades programado y seguiremos trabajando con quienes guíen su trabajo político en el marco de respeto a los acuerdos con solidaridad, equidad y compañerismo, en beneficio de la más amplia organización popular.

Manifestamos también nuestro agradecimiento a todos aquellos que nos han externado su preocupación ante la situación actual y reafirmamos nuestro compromiso por el trabajo en ese y los demás espacios.

México Distrito Federal a 20 de diciembre de 2013.

Estudiamos para luchar, luchamos para vencer.
Tejiendo Organización Revolucionaria





INCIO

CONSULTA Y DESCARGA

Revista Palabras Pendientes

D.F, Mexico Órgano de discusión y difusión de Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR) La revista Palabras Pendientes por la discusión de los diferentes problemas que enfrenta la izquierda, en especial contribuir a la reestructuración del movimiento estudiantil, en principio el de la UNAM.

Periódico El Torito

EL TORITO, ¡Aviéntate un torito… embiste al capital! Órgano de difusión de Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR) Presentamos éste proyecto como un esfuerzo, modesto, en la construcción de medios democráticos que respondan a las necesidades de los explotados y oprimidos de esta sociedad.

Ayotzinapa - No. Especial

Cronología sistematizada sobre los acontecimientos desde el 26 de septiembre del 2014 hasta el mes de marzo del 2015, antecedentes de la represión sufrida por el normalismo rural en años recientes y un análisis de los discursos que pronunció la PRG, donde el Estado presentó su mentira disfrazada de verdad. Número especial. Abril 2015