Curso de Ingreso al Bachillerato

En años recientes hemos ido perdiendo derechos conquistados por las luchas de nuestros antepasados, derechos que nos han sido arrebatados por los malos gobiernos y los grandes multimillonarios. Así ha pasado con la posesión y explotación de los minerales del subsuelo, de las tierras, espacios públicos y una larga serie de derechos, entre los que se encuentra el derecho a la educación pública, laica y gratuita.

Como consecuencia de este proceso, miles de jóvenes son excluidos y rechazados de la educación media superior. El gobierno afirma que eso es falso, que nadie queda excluido pues hay lugares para estudiar pero que son los jóvenes quienes no quieren ocuparlos. Lo cierto es que miles de jóvenes que desean estudiar el nivel medio superior (bachillerato) son excluidos de los principales centros de enseñanza (UNAM e IPN), generando un gran negocio para una multitud de escuelas privadas que les ofrecen continuar sus estudios, eso sí, pagando sus respectivas cuotas. Muchos otros jóvenes son orillados a continuar sus estudios en Bachilleratos tecnológicos (CONALEP, CETIS) que si bien son presentados como centros de formación técnica, tienen el objetivo de capacitar mano de obra barata para las empresas, y no, como debe ser, brindar una formación integral y crítica a la juventud mexicana.

El engaño es sutil y se opera bajo la forma de un examen de ingreso al bachillerato, con el que justifican quién puede estudiar, qué y en qué institución. El resultado es que los jóvenes que no forman parte de las élites de éste país, aquellos de familias pobres, son relegados a una formación técnica, mientras que los que provienen de familias ricas ocupan la mayoría de los lugares en los centros de enseñanza con más reconocimiento. De tal forma el examen sirve como un filtro.

Es por esto que los centros de enseñanza como las prepas y CCHs de la UNAM, así como las vocacionales, poco a poco han ido convirtiéndose en escuelas para privilegiados, en las que se ha dejado de reflexionar sobre la desigualdad económica y social. Estas instituciones han ido perdiendo de vista los grandes problemas del país y la difícil situación que vive la mayoría de las y los trabajadores, para implantar, en cambio, una visión empresarial, donde en vez de promover el estudio para generar soluciones que ayuden al país, se capacita a la juventud para venderlo.

Nos hemos dado a la tarea de construir un curso para preparar jóvenes de barrios populares de la ciudad, como los que viven en los alrededores del cerro del Judío, con el objetivo de contrarrestar esta situación de exclusión, preparándolos para que consigan ingresar a la escuela de su elección, brindándoles herramientas que les ayuden a superar éste filtro y abonando con ello a que estas instituciones mantengan un carácter popular y se transformen en espacios de solidaridad con los explotados y oprimidos de nuestro país. Pensamos que solo a partir de la solidaridad y el trabajo en colectivo podremos ir contrarrestando, poco a poco, este proceso de exclusión.

CONTACTO: curso.loscontreras@gmail.com